
Hello
Me llamo María Artienz.
Soy artista figurativa, ilustradora y diseñadora gráfica. También escribo.
Uy, cuántas cosas.
Acabo de renacer artísticamente y siento que, a través de mi creatividad, quiero dejar belleza, paz y felicidad en este mundo.
Y un poco de crítica satírico-constructiva también, que si no es todo un poco ñoño.
My Story
MI CAMINO EN EL ARTE
Tengo un grado Máster en Bellas Artes en pintura y diseño gráfico.
Posteriormente me especialicé en Infografía para prensa.
Y obtuve el Certificado de Aptitud Pedagógica.
Al terminar la carrera me centré en adquirir un buen nivel de inglés y abrirme camino en el mundo del arte así que me fui a Dublín, donde bebí Guinness y residí durante dos años.
Mis primeros trabajos fueron como profesora de diseño gráfico de adultos en academias y en programas intensivos organizados por la administración.
Después, trabajé en agencias publicitarias y estudios de diseño gráfico.
También como freelance, e incluso lideré mis propios proyectos empresariales.
Tengo más de dos décadas de experiencia gráfica y artística.
UN MUNDO PARALELO DE ESCRITURA
Por otra parte, tengo una larga trayectoria como escritora tanto para diseño gráfico y publicidad (copywriter se llama ahora???), como para medios de comunicación impresos.
En prensa he publicado reportajes gastronómicos y de crónica social y durante casi una década tuve mi propia columna de opinión, un espacio en el que con ironía y sarcasmo me hacía eco del anecdotario local, hablando claro sobre políticos e instituciones y de las medidas para evitarlos.
Fue una columna muy seguida por la gente y de la que guardo un gran recuerdo.
Tengo varios premios por mi producción artística y uno de poesía.
ME HICE FUNCIONARIA SIN QUERER
En 2011 decidí cambiar mi trayectoria profesional hacia un trabajo con más estabilidad en la administración. (Años antes había hecho una oposición. Sí. Lo confieso. Aprobamos unas cien personas. De cinco mil.)
En realidad yo seguí con mi trabajo de diseño y a la vuelta de años me llamaron: plaza en interinidad.
Toma ya. Fui corriendo. (Aunque seguí escribiendo en el periódico y haciendo diseños).
Me convierto en madre por fin a los 43, un nuevo desafío creativo en mi vida. Dejo mi alma artística y creadora en favor del funcionariado y mi criaturita.
Tras varios años me doy cuenta de que por lo que la mayoría de la gente mataría, yo ya lo tengo y no lo quiero. No aguanto tantas horas grises, así que vuelvo a mi esencia de artista y creadora y dejo mi trabajo de funcionaria.
Sí. Me autodespido de 'un trabajo para toda la vida'.
AUTOSUFICIENCIA
Me voy a un pueblo a vivir de manera natural y a reencontrar mi camino en el arte y el diseño gráfico (que no encuentro por cierto) mientras montamos un negocio ecológico autosuficiente.
La administración de este país odia la autosuficiencia así que después de intentarlo durante años en dos autonomías y casi conseguirlo en Francia, abandonamos el proyecto después de hacer frente a una montaña de corrupción tremenda e intereses políticos. Decidimos dejar el país. Hasta las peras ya.
INGLATERRA Y LUEGO GALES
Y llegamos casi a nado.
Actualmente vivo en una granja con cocina de leña en la zona de los valles de Gales, rodeada de belleza y canto de pájaros. Y de otros muchos bichos super raros y enormes. Aunque nada es perfecto: Aquí curiosamente los días de sol internet funciona mal. Qué le vamos a hacer.
A TRABAJAR!!!!
Después de años de funcionariado, autosuficiencia en un país desnortado y homeschooling, retomo mi carrera profesional. Todo ha cambiado muchísimo en términos de tecnología. (Yo aprendí en un Mac Quadra, he picado HTML...)
Pero acabo de hacer este portfolio-web. Me ha costado entender cómo funcionan las tripas de las web ahora, pero aquí está. Seguimos adelante. Es curioso empezar casi de cero sin empezar de cero....
A lo largo de mi vida he encontrado mucha inspiración para mi trabajo creativo gracias a la 'cara b' de la experiencia laboral, la que no tiene glamour, la que no se cuenta en ningún curriculum...
He servido carajillos y cervezas, limpiado mierda ajena por toneladas, hecho encuestas por las casas, fregado platos, hornos y cazuelas con una capa de comida tan pegurruteada que ni con taladro, he servido mesas disfrazada de años 50 con una camisa apretada a lo Dolly Parton, he desmigado pescado, vendido ambientadores por la calle y podría seguir contando rollo una hora más...
Ahora unas condiciones muy distintas: 54 años, el cuerpo cansado y menopáusico, seguro que dentro de poco me saldrá bigote, pero con una claridad mental y una capacidad creadora brutal. Tal vez sea esa experiencia vital que me regala miles de buenas ideas.
Ahora hay que empezar a hacerlas. Poco a poco. Hasta donde llegue.
A esto creo que le llaman renacer de tus cenizas. Y con cenizas también se crea.
Bienvenidos a mi espacio.